Siguiendo con el tema de las tareas que desempeña un graduado de Nutrición Humana y Dietética en el marco de restauración colectiva voy a hablaros de la desnutrición hospitalaria, su prevalencia, las causas y sus consecuencias; y, finalmente, la importancia de aumentar las plazas de D-N y así poder evitar, con mayor eficacia, la desnutrición hospitalaria.
¿Qué es la desnutrición hospitalaria? Existen diferentes definiciones, entre ellas:
"Estado patologico resultado del consumo inadecuado de uno o más nutrientes esenciales y que se manifiesta clínicamente con pruebas de laboratorio y antropométricas" (Caldwell, M. D., 1981)
"Trastorno de la composición corporal caracterizado por un exceso de agua extracelular, déficit de potasio y déficit de masa muscular, asociado habitualmente con una disminución del tejido adiposo y hipoalbuminéma, que interfiere con la respuesta normal del huésped frente a su enfermedad y su tratamiento" (Sitges Serra, A., 1986)
"Deficiencia de energía, proteínas y otros nutrientes, que causa efectos adversos mesurables en la composición y la función de los órganos o los tejidos y en la evolución clínica" (Elia, M., 2004)
Prevalencia de desnutrición:
- Según el estudio de Desnutricat en el año 2009 mediante un estudio de 721 personas y la metodología del estudio era con el test NRS_2002 el porcentaje de desnutrición hospitalaria era del 21,6% en Cataluña.
- Según el estudio de Planas en el año 2004 mediante un estudio de 440 personas y la metodología del estudio era con antropometría VSG el porcentaje de desnutrición hospitalaria era del 72,46% en España.
- Según el estudio de Janice Sorensen (EuroOOPS) en el año 2008 mediante un estudio de 5051 personas (media edad de 59,8 años) y la metodología del estudio era con el test NRS_2002 el porcentaje de desnutrición hospitalaria era del 32,6% en Europa.
Causas de la desnutrición hospitalaria
- Derivadas de la enfermedad: disminución de la ingesta. Anorexia y mala absorción de los nutrientes. Disfagia, dificultad para masticar y obstrucciones. Perdidas aumentadas: vómitos, diarreas, quemaduras, ulceras... Gasto elevado: procesos de intenso estrés metabólico con infecciones, neoplasias, cirugía...
- Derivadas de la hospitalización:
- Hostelería: las dietas hospitalarias acostumbran a ser monótonas y los horarios de los menús es muy diferente a los habituales.
- Exceso del uso de dietas restrictivas para aportar menos nutrientes y energía y son menos agradables al paladar.
- Situación emocional que supone el hecho de estar ingresado.
- Tratamientos: radioterapia, quimioterapia,...
- Horarios de las pruebas exploratorias.
- Derivadas del equipo medico: no se mide y no se pesa al paciente en el momento del ingreso, falta de valoraciones nutricionales y de cribaje. No se implanta la curva de seguimiento de peso. Abuso de ayunos terapéuticos con sueroterapia prolongada. No hay seguimiento de la ingesta. Inadecuado calculo de requerimientos nutricionales. Nutrición enteral y parenteral inadecuados.
Consecuencias de la desnutrición hospitalaria
- Aumento en la susceptibilidad a las infecciones y en el riesgo de aparición de ulceras por decubito.
- Atraso en el proceso de cicatrización y de consolidación de fracturas oseas.
- Prolongación de las estancias hospitalarias.
- Aumento de los reingreso: en población anciana hasta un 29% de reingreso en los 3 meses siguientes de la alta.
- Aumento del coste económico de la atención hospitalaria: un paciente desnutrido tiene un coste del 60% superior respecto un paciente que no lo está.
- Debilidad muscular y atrofia.
- Falta de enzimas digestivas, menor movilidad intestinal y atrofia de la mucosa intestinal.
Detención de la desnutrición hospitalaria
Existen varias encuestas para valorar el estado nutricional de la persona como: valoración global subjetiva del estado nutricional (VSG), NRS_2002, MUST; también se puede diagnosticar mediante análisis bioquímicos, es decir, mediante los parámetros de: albúmina, prealbúmina y transferrina; y, otro método utilizados como: el Indice de Masa Corporal (IMC) o registrar la perdida de peso del paciente durante la estancia hospitalaria.
Cada uno de los métodos tiene sus ventajas e inconvenientes. Por esto, es necesario tener presente que método sera más apropiado en cada caso.
Conclusión
Un factor que también influye en el crecimiento de desnutrición hospitalaria es que se pone mucho empeño en que las dietas estén nutricionalmente perfectas y se quita importancia a la ingesta. ¿Y de qué sirve que las raciones sean nutricionalmente perfectas si finalmente no se consumen?
Pero, la razón por la que se quita importancia a los controles de ingesta es por la falta de unidades de nutrición y dietética con el personal adecuado en los hospitales. Además de, falta de reconocimientos de la profesión de los dietistas - nutricionistas.
En pocas palabras: FALTAN DIETISTAS - NUTRICIONISTAS EN RESTAURACIÓN HOSPITALARIA.
Antes de nada, definir términos que en muchas ocasiones se utilizan como sinónimos pero no lo son:
• Ejercicio físico: cualquier movimiento corporal, provocado por una contracción muscular, el resultado del cual supone un gasto por sobre de la tasa de metabolismo basal.
• Actividad física: actividad de la vida diaria.
Otros términos a tener en cuenta en el campo de deporte son:
• Deporte: ejercicio físico con competición que es rige por unas normas.
• Condición física: nivel de energía y vitalidad que permite a las personas llevar a cabo las tareas diarias habituales, disfrutar del tiempo libre activo, afrontar las emergencias imprevistas sin fatiga excesiva, y que también ayuda a evitar enfermedades crónicas y a desarrollar al máximo las capacidades intelectuales.
Teniendo en cuenta estas definiciones, el objetivo principal de los dietistas – nutricionistas es mejorar la condición física pautando dietas y recomendaciones adecuadas, para el deportista, por todas las repercusiones que conlleva.
- Barbany, Joan Ramon. Alimentación para el deporte y la salud. Barcelona: Martínez Roca, 2002.
El metabolismo
Los alimentos están formados por nutrientes y estos nutrientes están formados por compuestos como carbono, hidrogeno, oxigeno y nitrógeno. Durante la práctica deportiva de producen cambios para llevar a cabo el trabajo. La energía (ATP) se obtiene de los compuestos de los nutrientes mediante la energía química i eso da lugar a energía mecánica para poder realizar el ejercicio físico.
Teniendo en cuenta que la dieta proporciona energía de forma discontinua pero el organismo necesita energía de forma continua es producen unos mecanismos para poder cubrir las necesidades cuando no lo podemos hacer a partir de la comida.
Estos mecanismos (metabolismo) son:
• Períodos de reserva y síntesis de nuevas moléculas (anabolismo): síntesis de tejidos y/o moléculas.
• Período en que se metabolizaran las reservas acumuladas (catabolismo): generan energía y/o precursores metabólicos.
Tipo de combustible energético utilizado durante el ejercicio físico
Las opciones metabólicas de que dispone la fibra muscular son diversas, por lo que se seguirán unas u otras dependiendo de las condiciones del esfuerzo. Con el entrenamiento se registra una mejor y más racional utilización de los combustibles y el perfeccionamiento de las vías metabólicas solicitadas.
Por lo tanto, le combustible utilizado y la vía metabólica seguida varían según la duración, intensidad y modelo de contracción. Influyen también la dieta, las circunstancias ambientales y el entrenamiento.
Características del esfuerzo
- Tiempo y duración del ejercicio
- En reposo la fibra muscular utiliza como combustible energético los ácidos grasos de manera casi exclusiva para cubrir demandas basales. Pero con el ejercicio les necesidades aumentan.
- Inicio del deporte: el organismo utiliza ATP presente en la fibra muscular. No obstante, las reservas son muy escasas, cuya duración no va más allá de 2 – 3 segundos.
- Como es habitual el ejercicio dura más tiempo, por lo tanto, debe sintetizarse nuevo ATP. Inicialmente se recurre a la fosfocreatina que puede ser utilizada con rapidez, tomando el relevo como combustible del ATP. Pero, sus disponibilidades son también limitadas, no permiten un ejercicio de duración superior a los 10 segundos.
- En este tiempo se ha producido a movilizar las reservas de glucógeno del propio músculo, que tomarán la alternativa energética. A los 10 segundos desde el inicio del esfuerzo, la fibra muscular ya dispone de glucosa para ser oxidada. De momento sin presencia de oxigeno (anaeróbicamente), porque todavía no ha sido posible completar la adaptación cardiovascular y respiratoria al ejercicio, y el flujo muscular y el aporte de oxígeno son insuficientes.
- Transcurrido un cierto tiempo (aprox. un minuto y medio desde el inicio), el flujo sanguíneo muscular es el preciso y la fibra muscular podrá utilizar glucosa con presencia de oxigeno (aeróbicamente). Inicialmente se emplea la glucosa de la propia fibra muscular y más tarde se captara glucosa sanguínea, procedente de la movilización del glucógeno hepático o de una eventual toma.
- Para poder empezar a utilizar (oxidar) ácidos grasos se precisa un tiempo elevado de ejercicio, superior a los 30 minutos. La utilización de ácidos grasos como combustible queda limitada a ejercicios prolongados. Por esta razón, para disminuir el contenido de grasa corporal, el ejercicio debe ser la larga duración.
- En ejercicios de larga duración, y como último recurso a la fatiga, puede emplearse también como fuentes energéticas adicionales aminoácidos, cuerpos cetónicos y el propio ADP. Estos combustibles permiten un ocasional incremento de la intensidad y pueden resultar útiles en el esfuerzo de final de carrera.
- En la recuperación se repone primero la fosfocreatina y después, en el menor tiempo posible, se metaboliza el lactato u se restituye el glucógeno. Las reservas de triglicéridos se restablecen más tarde.
- Intensidad
- En reposo la fibra muscular consume ácidos grasos, pero en el ejercicio intenso debe utilizar glucosa por razones bioquímicas, dado su elevada velocidad de oxidación y una tasa de producción de energía muy superior a los de los ácidos grasos (con el mismo aporte de oxigeno). Además la glucosa puede ser oxidada anaeróbicamente, como ocurre con el ejercicio intenso en el que suele haber dificultades para asegurar el suministro suficiente de oxigeno. Otra razón de utilizar glucosa en el ejercicio intenso es porqué la glucosa es soluble en agua y puede circular libremente por la sangre; por el contrario, los ácidos grasos son poco solubles en agua y para circular por la sangre precisa transportadores específicos. Además, un excesivo consumo de ácidos grasos conduce a la formación de cuerpos cetónicos (tóxicos sobre las neuronas y otros tejidos). Finalmente, se requiere glucosa para ir reponiendo los intermediarios del ciclo de Krebs.
- Por estas razones, y a pesar de la escasez de sus reservas, la glucosa es el combustible idóneo para las etapas iniciales y en ejercicios intensos.
- Tipo de ejercicio
- En las contracciones musculares intensas, especialmente de tipo isométrico, el flujo de sangre a la fibra muscular se halla dificultado por la compresión vascular. La limitación es completa, en contracciones superiores al 70% de la máxima voluntaria. Al no llegar ni oxigeno ni nutrientes, la fibra muscular debe trabajar anaeróbicamente (sin presencia de oxigeno) y a expensas de sus propias reservas (fosfocreatina y glucógeno) con rápida aparición de fatiga.
- Dieta y circunstancias ambientales
- Una dieta rica en hidratos de carbono previa al ejercicio favorece su utilización.
- En condiciones térmicas extremas hay más consumo de glucógeno: en ambientes fríos se precisa glucosa como combustible de las respuestas de temblor, castañeteo de dientes y erizamiento del pelo; en ambientes calurosos aumenta mucho el flujo sanguíneo por la piel para favorecer la termólisis, disminuyendo la irrigación de la fibra y obligándola al trabajo anaerobio (sin presencia de oxigeno).
- En hipoxia (falta de oxigeno), tanto directamente por el menor oxigeno disponible como de manera indirecta por la mayor concentración plasmática de catecolaminas, aumenta la participación anaerobia y la necesidad de glucosa para el pago metabólico. Después de la aclimaticación, se utilizan más ácidos grasos, con ahorro de glucosa.
- Efectos del entrenamiento
- Introduce importantes cambios sobre la actividad metabólica de la fibra muscular, dependiendo de la especialización.
- Anaerobio: aumenta la actividad de las vías anaerobias, las reservas de glucógeno, la capacidad gluconeogéica y la tolerancia a la acidosis muscular y sanguínea.
- Aerobio: aumenta la actividad del ciclo de krebs, la cadena respiratoria mitocondrial, la participación de ácidos grasos en el pago de las demandas de la fibra muscular y las reservas musculares de lípidos. La potenciación del metabolismo aerobio y de la oxidación de ácidos grasos es muy conveniente porque supone ahorro de glucosa y protección de las reservas de glucógeno. Además mejora el aprovechamiento de cuerpos cetónicos y su uso por las neuronas, lo que permite mejor las condiciones de hipoglucemia (bajos niveles de glucosa en sangre). También facilita la utilización de proteínas.
Más información en el post: ADAPTACIONES METABÓLICAS DURANTE EL EJERCICIO FÍSICO I
Bibliografia
- Barbany, Joan Ramon. Alimentación para el deporte y la salud. Barcelona: Martínez Roca, 2002.
Durante el deporte el organismo sufre una serie de cambios para dar respuesta a la elevada demanda de energía/nutrientes y oxigeno que requiere con mayor necesidad.
Por este motivo, este post tratara de las adaptaciones de los distintos sistemas y aparatos que sufren estos cambios son: respiratorio, cardiovascular, termorregulador, hormonal y metabólico (tratado en otro post).
Además, existen factores que dependen las diferentes adaptaciones, que son: frecuencia, duración e intensidad de la práctica deportiva; grado de entrenamiento; y, edad, sexo y condiciones climáticas.
Adaptaciones respiratorias
Los principales cambios del sistema respiratorio para favorecer las demandas de nutrientes y oxigeno de los tejidos activos son:
• Aumentar la ventilación pulmonar
• Aumentar el flujo sanguíneo pulmonar
• Aumentar difusión de gases respiratorios
• Aumentar gases transportados por la sangre
• Aumentar flujo sanguíneo pulmonar
• Aumentar área disponible para el intercambio de gases, aumentando la superficie de difusión de gases
Adaptaciones cardiovasculares
El principal objetivo, igual que pasa con los demás cambios fisiológicos, es aumentar las menadas de nutrientes y oxigeno y de esta forma favorecer estas demandas. Por lo tanto, el sistema circulatorio vascular se prepara para aumentar el volumen de sangre impulsado por unidad de tiempo y modificar las resistencias y flujos sanguinos. De esta manera el aportar mayor nutrientes y energía a los tejidos más activos.
Otra adaptación, con el ejercicio físico aumenta la frecuencia cardíaca y el tiempo de la contracción y dilatación (sístole y diástole) del corazón disminuye porqué los ciclos se acortan. Favoreciendo el aporte de nutrientes y oxigeno al músculo activo.
Además una adaptación que realiza el sistema cardiovascular durante el ejercicio físico es la regulación de resistencias de las arterias que irrigan los distintos sistemas. Cosa que si no se produjera la práctica deportiva estaría limitada.
Adaptaciones temperatura corporal
La termorregulación está regulada gracias al hipotálamo, los termoreceptores internos (situados a la porción interior del hipotálamo, controlando la temperatura interna) y los termoreceptores de la piel (regulan la temperatura ambiental).
La temperatura interna del organismo es constante entre los 36,5 y 37ºC mientras la ambiental fluctúa. Por lo tanto, la temperatura de la piel (cutánea) depende en función de la temperatura del entorno.
Además, otros factores que también repercuten a la temperatura del organismo son la práctica deportiva y la fiebre. El ejercicio físico repercute en la temperatura del organismo porque en generar energía se libera un 80% en forma de calor provocando un aumento de temperatura. Por eso, se producen cambios regulando la temperatura corporal para conseguir que la temperatura interior del cuerpo este siempre en una temperatura constante.
Existen diferentes metodologías según si el objetivo es producir calor o perdida de calor del organismo.
Adaptaciones hormonales
Diferentes hormonas del organismo contribuyen manteniendo constantes ciertos parámetros fisiológicos (función homeostática) y, además, permiten y regulan el metabolismo de la glucosa y lípidos.
Bibliografia
- Barbany, Joan Ramon. Alimentación para el deporte y la salud. Barcelona: Martínez Roca, 2002.












